Ante el desafío y cada vez mayor demanda ciudadana de un nuevo orden mundial garante
de las más altas cotas posibles de convivencia pacífica, igualdad, bienestar, libertad y
felicidad, se hace necesaria una revisión de los principios éticos que han regido
históricamente el progreso de los pueblos, para así recuperar la esencia de la formación
basada en los valores inherentes a una relación humana de calidad, genuina y saludable.
Éstos son, básicamente: la verdad, el deber o acción correcta, la paz, el amor y la noviolencia.
Estos valores esenciales en el proceso formativo vertebran el método Educare que es el
que proponemos para el diagnóstico y corrección de los efectos perniciosos de los medios
de comunicación audiovisuales en el deterioro de los comportamientos sociales