El ciberactivismo es un concepto polisémico que denota multitud de interpretaciones. Los
debates académicos sugieren que proliferan diversas definiciones sobre qué
implicaciones comprende el movimiento ciberactivista y cuál es su repercusión en el
escenario social y político. Así pues, con el fin de solventar las distintas ambigüedades
que genera este fenómeno emergente, este estudio ofrece un marco de referencia con el
que entender y delimitar el significado del ciberactivismo y en el que se vislumbran
nuevas oportunidades para los futuros ciberactivistas. Para conseguir este objetivo, este
trabajo ha recurrido a la metodología de la revisión de la literatura. De este modo se ha
conseguido describir y enmarcar el ciberactivismo como una nueva forma de
participación política ciudadana que hunde sus raíces en la desobediencia civil y la cultura
hacker. En este contexto, el ciberactivista se presenta como un hacktivista que utiliza las
plataformas y redes digitales para difundir sus mensajes de protesta, buscar aliados y
refutar las críticas de sus antagonistas. El ciberactivista tiene un papel activo en el
escenario social, político y económico: se considera un prosumidor del conocimiento
colectivo que invita y convoca a otros usuarios a participar en espacios de debate,
colaboración ciudadana y reivindicación políticas