Todas las empresas, aplican un sistema de recompensas diversificadas, para mantener a sus empleados dentro de comportamientos esperados.
Estas recompensas pueden clasificarse en financieras y no financieras.
Financieras: Salarios, bonificaciones, vacaciones pagadas, prestaciones sociales, etc.
No financieras: reconocimientos, oportunidades de promoción, responsabilidades personales, horarios flexibles, políticas sólidas, etc.
Utilizan bases necesarias para compensar a su personal tales como; incrementos de tiempo y trabajos a destajo.
Los aspectos que influyen en la determinación de las remuneraciones son los psicosociales y éticos, siendo estos de gran relevancia para las empresas.
La remuneración de cada cargo puede hacerse mediante los métodos de: jerarquización, clasificación, comparación de factores, escalonamiento y categorías predeterminadas.
Los planes de remuneración, abarcan plan de incentivos individuales, de grupo o equipo, plan para la compañía, plan de propiedad accionaría para los empleados y plan Scanlon. La remuneración por experiencia, conocimientos y precios del mercado son las alternativas para la valuación de puesto.
La política salarial puede definirse por medio de:
La estructura salarial que contiene: los objetivos a alcanzar, las políticas de retribuciones, cantidad global a distribuir, análisis y especificación de tarea, valoración de tareas y personal, evaluación del rendimiento y formas de retribució