El artículo analiza la novela L’Amant (1984) de Marguerite Duras, desde una perspectiva feminista interseccional. Respecto al contenido del libro, se explora el papel que las categorías raza, género, edad y clase social juegan en las relaciones
de poder que la protagonista-narradora sostiene, tanto con su amante como con su familia. También se aborda la sexualidad femenina transgresora a partir de
lo que ésta desencadena en la protagonista y su entorno; las ambigüedades de la relación entre madre e hija; y la confrontación de un modelo de masculinidad
hegemónica con masculinidades marginales. En cuanto a la forma de la novela, se revisan elementos que subvierten las convenciones de la autobiografía, por ejemplo, el paso de primera a tercera persona; el predominio de la descripción de acciones en vez de diálogos; y la primacía de imágenes clave y silencios respecto a explicaciones contextuales. Finalmente, se plantea que la conciencia de sí misma como sujeto deseante es, para la narradora, tanto una motivación para, como una consecuencia de, escribir