En la práctica conducente a trabajo de grado realizada en la Alcaldía de Filandia, la cual tuvo una duración de seis meses, se tuvo la oportunidad de aplicar el aprendizaje como administradores ambientales, más ligado al perfil de gestor ambiental cultural y de desarrollo con el que cuenta dicho profesional. De esta forma se fomentó la generación de conciencia y sentido de pertenencia en torno a las diferentes problemáticas ambientales que se presentan en el municipio y ponen en riesgo su riqueza cultural y natural. A su vez como parte del equipo de trabajo de la oficina de Desarrollo Agropecuario y Ambiental, se apoyó al cumplimiento del plan de acción asignado a la dependencia de la secretaria de planeación municipal. Las acciones realizadas en esta práctica estuvieron orientadas a promover y aclarar la política de educación ambiental del municipio a todos los grupos ambientales existentes en Filandia. Asimismo se trabajó de manera articulada con los diferentes comités y actores de la comunidad para reactivar el Comité Interdisciplinar e Interinstitucional de Educación Ambiental (COMEDA), siendo este el pilar fundamental para generar acciones significativas sobre los diferentes problemas ambientales presentes en este territorio. La declaratoria de la UNESCO de Paisaje Cultural Cafetero (PCC) en la cual se encuentra incluido Filandia, fue la base principal para trabajar, debido a la generación de nuevos problemas por efectos de las actividades turísticas en la región, además de oportunidades económicas que trae esta para el municipio. Por último se trabajó de manera conjunta con instituciones educativas del municipio, las cuales formaron grupos ambientales a través de los Proyectos Ambientales Educativos (PRAE), organizaciones comunitarias y la ciudadanía en general para infundir conocimientos acordes a las necesidades reales de la población, teniendo en cuenta el papel fundamental que juega la cultura y la naturaleza en este territorio. Parte de esto es la formación de Vigías del Patrimonio orientado principalmente a jóvenes, los cuales serán los encargados de salvaguardar toda la riqueza material e inmaterial de la cultura cafetera, principal fuente generadora de turismo para la región