En una España en pleno proceso autonómico, el joven gobierno autonómico de Cantabria, al igual que otras comunidades, ejecutó un proyecto cultural de notable envergadura que pretendía se convirtiese en símbolo de la nueva época. Así fue como una idea que se perseguía desde 1979 se hizo realidad doce años más tarde cuando se inauguró el Palacio de Festivales de Santander sede del afamado Festival Internacional que tenía lugar anualmente en la ciudad.El autor del proyecto fue Francisco Javier Sáenz de Oiza, uno de los arquitectos más reconocidos de nuestro país con una larga y exitosa trayectoria profesional quién, en la madurez de su actividad, diseñó un edificio en el que se hace una moderna lectura del pasado clásico. En este trabajo se analiza el origen de la edificación, la propuesta arquitectónica y el programa decorativo considerando los elementos técnicos y aspectos funcionales de una obra de uso público.</jats:p