La última década en el Ecuador puede ser calificada como la
década de la emigración, este fenómeno involucra cada vez
a un mayor número de familias e individuos. La emigración
y el abandono voluntario del país, del terruño y de la “patria”, se
convierte en el principal sueño y utopía de miles de ecuatorianos,
quiénes buscan en Estados Unidos y últimamente en España la
tierra de la promisión. El “sueño americano” que cada vez se hace
más inalcanzable por las trabas y dificultades, la gente común, la
gente del pueblo, el trabajador migratorio ha pensado en cambiar
de destino, ahora busca su futuro en Europa, donde España e Italia,
y en menor medida otros países, particularmente Inglaterra, es
una de las metas de esta diáspora de ecuatorianos