André-Marie Ampère (1775-1836) mostró grandes cualidades para las matemáticas y se paseó por la óptica y por la química, e incluso se le puede calificar como casi un buen químico. Aunque en matemáticas realizó algunas aportaciones de cierta relevancia (álgebra, análisis matemático y cálculo de probabilidades), no cabe duda de que su mayor contribución más importante tuvo lugar en el área del electromagnetismo, a la edad de 45 años. En 1826 publicó “La teoría matemática de los fenómenos electrodinámicos deducida únicamente de la experiencia”, libro en el que afirma que “el magnetismo es electricidad en movimiento” y que “los fenómenos magnéticos dependen sólo de la existencia y del movimiento de cargas eléctricas”