Se trata de un trabajo de revisión en torno al desarrollo cognitivo y más en concreto sobre la evolución de la percepción, de la inteligencia y de la memoria en función de la edad. Sin la pretensión de ser exhaustivo, asume la idea de que el desarrollo resulta de una compleja y progresiva interacción entre cambios e invariantes y resalta el papel y la continuidad de estos invariantes a lo largo del desarrollo. Señala, además, que las frecuentes discrepancias encontradas entre los autores con respecto a estas áreas cognitivas se deben a veces a las peculiaridades propias de cada situación experimental