El apotegma gnoseológico de Platón (“...conocer es recordar...”) puede ser reinterpretado y pensar, entonces, que conocer implica evocar las estructuras semióticas del lenguaje, aquello dado previo a todo pensar filosófico. La identificación de los esquemas del Evento Motriz en una lengua que presento aquí, así como sus proyecciones a otros dominios cognitivos, pretenden contribuir a explicar cómo a través del lenguaje somos capaces de alcanzar conocimientos con cierta validez universal intersubjetiva a partir de una mente corporeizada y, por ende, limitada a un contexto de experiencia específico. Describo los esquemas semánticos básicos subyacentes al sistema verbal del castellano y que permiten a los hablantes la captación y expresión de sus experiencias motrices. Siguiendo a Talmy (2000) caracterizo, además, la particular estrategia representativa de nuestra lengua y la comparo, por oposición, con la del inglés. Por último, sugiero que estas estrategias determinan una particular forma de describir cualquier evento –no sólo el evento motriz- y constituyen, entonces, distintos patrones de pensamiento en sus respectivos hablantes.Fil: Paris, Luis Alberto. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Centro Científico Tecnológico Conicet - Mendoza. Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales; Argentin