En las primeras décadas del siglo XXI la situación de injusticia y de exclusión que sufren las grandes mayorías de los pueblos de la Tierra se ha agudizado drásticamente. En la actualidad, las condiciones, los mecanismos y las relaciones de opresión y dependencia se han complejizado de tal modo que exige revisar y reformular permanentemente los diagnósticos y los instrumentos de la crítica. Sin embargo, el fenómeno del sufrimiento de las víctimas, más allá de las modalidades históricas que éste adquiera, continúa interpelando y dando que y qué pensar. Más aún si, como aquí hacemos, se entiende el ejercicio filosófico como un compromiso teórico-práctico situado, tal como lo practicó desde su fundación el movimiento intelectual de la Filosofía de la Liberación2 . Frente al nuevo escenario epocal es menester preguntarse: ¿De qué manera la Filosofía de la Liberación podrá seguir respondiendo desde su propia perspectiva ante los retos actuales? ¿Cuenta este movimiento con un soporte teórico adecuado para enfrentar la complejidad del tiempo actual?Fil: Zielinski, Juan Matías. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Argentina. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Filosofía "Dr. Alejandro Korn"; ArgentinaFil: Maddoni, Luciano. Universidad Nacional de San Martín; Argentina. Centro de Estudios Salesiano de Buenos Aires; Argentin