Abstract

A fines del siglo XIX, en la República Argentina, el periódico mendocino El Instructor Popular publica el intercambio epistolar entre dos graduados de la Escuela Normal de Paraná: Carlos Norberto Vergara y Ernesto A.Bavio. Reprender, reformar y corregir el error, las faltas y la ignorancia, fueron las justificaciones para hacer uso de punteros y palmetas e incorporar la pena, el dolor y la culpa como correctivos, en las instituciones educativas de "la letra con la sangre entra" en manos de "maestros normales que quieren gobernar con el lático". El espistolario visibiliza y reprueba ciertas prácticas que tuvieron al cuerpo infantil como territorio de anclaje para la institucionalización educativa. Puntear esa conjetura nos permite trazar continuidades y discontinuidades entre los "principios de la disciplina" y "los castigos corporales" como antecedentes para los "tribunales infantiles", implementados en la Escuela Quintana de la Provincia de Mendoza, por Florencia Fossatti, en las primeras décadas del siglo XX.Fil: Alvarado, Mariana. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas. Centro Científico Tecnológico Conicet - Mendoza. Instituto de Ciencias Humanas, Sociales y Ambientales; Argentin

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