Biblioteca Nacional de la República Argentina "Mariano Moreno"
Abstract
La abundante reflexión que existe en nuestro país sobre la figura de Walter Benjamin no ha logrado –quizá nunca se lo propuso y quizá nunca lo logre si se lo propusiera– agotar sus infinitas significaciones posibles. Pues se trata de un autor cuya obra no cesa de producir enigmas e interrogaciones cuando logra escabullirse de su recitado convencional, esto es, como cartilla de frases a disposición de la ocasión. Entre otras cosas porque también Benjamin es un pensador atravesado por opuestos, por sensibilidades diferentes según refieran a su dimensión crítica o a su proyección política. Y esta ambivalencia se refleja en el tratamiento que el autor alemán hace de la melancolía. En sus célebres Tesis sobre el concepto de historia ya había deslizado su apreciación reprobatoria a una especie de fatalismo pesimista que era el efecto de la identificación del historiador con los vencedores, tan reprochable como su opuesto complementario, el optimismo positivista y antidialéctico de la socialdemocracia. Sin embargo, esta crítica a la melancolía convive con ciertos otros textos en los que aparece como una tonalidad afectiva capaz de expresar la inconformidad con la época que se manifiesta en un negativismo solitario, librepensador, que denuncia la falsedad de una totalidad que se presenta con sus deslumbrantes y estridentes resplandores. Siegfried Kracauer, el ensayista franckfurtiano, representa esa figura de una politización intelectual cuyo papel no es desdeñable para la acción política de las masas aun cuando rehúya de toda tentativa orgánica y partidaria.Fil: Vedda, Miguel Angel. Universidad de Buenos Aires. Facultad de Filosofía y Letras. Instituto de Filología y Literatura Hispánica ; Argentina. Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas; Argentin