La obra fotográfica que se presenta, titulada Silencio, es parte de una videoinstalación,
en la que a través de las ventanas de la casa en miniatura, se puede ver y oír
un audiovisual que denuncia la violencia de género que ocurre dentro de las cuatro
paredes de la casa. Precisamente al hogar se le presupone un lugar de intimidad, de
calor, de amor y de sosiego y, sin embargo, en más ocasiones de las que conocemos,
ocurren maltrato físico y psicológico, así como violaciones por parte de la figura
masculina de la casa