Since 2000, Cali has had the highest mean annual homicide rate among the major
Colombian cities. The model of Mills (1972) is extended to include the homicide per commune
(from 2005 to 2012) as a measure of social distance, and to quantify the effect of this phenomenon
on land prices (mean appraisals). Using an annual panel, the estimates of the model ---
the family violence rate being the instrumental variable --- show that an increase in the homicide
rate of one unit reduces the appraisals by 1.6%. One plausible interpretation is that homicides
operate as a regressive tax on property wealth in Cali because it is more concentrated in
the communes of the lower socio-economic stratum, systematically expanding the intra-urban
social distanceDesde el año 2000 Cali tuvo la tasa promedio anual de homicidio más alta entre las
principales ciudades colombianas. Nosotros ampliamos el modelo de Mills (1972), incluyendo el
homicidio por comunas (durante 2005-2012) como medida de distancia social, para cuantificar
el efecto de este fenómeno sobre los precios de la tierra (avalúos medios). Empleando datos
panel, las estimaciones del modelo ---- usando la violencia familiar como variable instrumental
---- evidencian que un crecimiento unitario de la tasa de homicidio reduce los avalúos hasta en espacial un 1,6%. Una interpretación plausible es que el homicidio opera como un impuesto regresivo sobre la riqueza inmueble, pues en Cali se concentra más en las comunas de menor estrato socio económico, ampliando sistemáticamente la distancia social intraurbana