Desde la entrada en vigor de la Directiva Marco del Agua se ha producido un cambio de
la forma de abordar la planificación hidrológica. El objetivo de la Directiva es conseguir el buen estado de las masas de agua en la Unión Europea para 2015. Para alcanzar este
objetivo se propone un proceso de planificación que debe incluir un programa de medidas
ambientales específico en cada Demarcación, y en el proceso de diseño y selección de estas medidas deben tenerse en cuenta criterios de racionalidad económica (minimización de los costes). Para ello se debe utilizar la técnica del análisis coste-eficaci