Se muestra la importancia del pensamiento creativo en la evolución humana como
responsable de todo el avance cultural. Se plantea el proceso creador como la respuesta a un
desafío personal o colectivo. La crisis se convierte en una tensión creadora que se resuelve en
la producción de algo original y valioso en un ámbito de la cultura. Nos habla de la forma en
que situaciones de conflicto social han desencadenado una efervescencia creativa en las artes
para terminar definiendo, en términos psicológicos, la naturaleza de ese proceso que resuelve un conflicto personal mediante la obra de creació