'Servicio de Publicaciones de la Universidad Autonoma de Madrid'
Doi
Abstract
Desde antiguo, escribir en las paredes –grafiti– se ha
interpretado como una forma de vandalismo cuando
no de iconoclastia, sin embargo, el grafiti moderno
surgido a finales de los años sesenta en Filadelfia se ha
considerado como un modo de hacer arte. Años después,
principalmente en los suburbios de Nueva York,
la emergente cultura del hip hop junto al grafiti dio
lugar al primer arte callejero, extendido mundialmente
y que ha llegado a configurarse como una práctica
urbana bien conocida en Europa en los años noventa.
Bajo el apodo de “Banksy”, el artista británico ha
revolucionado la práctica del arte callejero en tanto
que intervención política en la ciudad; de modo irónico,
probablemente sea el artista callejero más conocido
a pesar de su ocultarse con una máscara. Mediante el
análisis del falso documental Exit Through the Gift
Shop (2010) y del “Bemusement Park” (parque desconcertante)
Dismaland (2015), la primera incursión de
Banksy en el comisariado de una exposición colectiva,
este artículo muestra cómo, a pesar de sus diferencias en
cuanto al formato, las dos piezas comparten un mismo
objetivo. Ambas se enfrentan al centro mismo de la cultura
visual mediante el cuestionamiento de conceptos
tales como los de original y autenticidad en la era del
neoliberalismo y de las sociedades posmodernasFor ages writing on the walls –graffiti– has been interpreted
as a form of vandalism and even iconoclasm,
but modern graffiti, as it emerged in the late 1960s in
Philadelphia, has come to be considered an art form.
Several years after the ´60s, mainly in the peripheral
districts of New York, emerging hip hop culture combined
with graffiti and resulted in original street art,
which spread worldwide, and configured an urban
practice well known in Europe by the 1990s. Under the
moniker “Banksy”, this anonymous British artist has
revolutionized the way street art is interpreted, as not
only artistic practice but also urban political intervention.
Ironically, he is probably the most famous street
artist, though his identity is hidden behind a hood and
mask. By analyzing Banksy’s fake-documentary film
Exit Through the Gift Shop (2010) and the so-called
“Bemusement Park” Dismaland (2015) Banksy’s first
attempt to curate a collective exhibition, this article
posits that despite their differences in format, they
share a common goal. In the age of neo-liberalism and
postmodernist societies, both pieces challenge the
very core of visual culture by questioning ideas of originality
and authenticit