El acoso escolar es considerado como un acto de violencia en el contexto escolar; Dan Olweus (1993, pág. 25) pionero del tema describe que “un estudiante es acosado o victimizado cuando está expuesto de manera repetitiva a acciones negativas por parte de uno o más estudiantes”.
Generalmente el acoso escolar se tipifica como agresión física, verbal, social o relacional, psicológica, la cual afecta a la persona denominada victima trayendo una serie de consecuencias como la depresión, la ansiedad, aislamiento inclusive el riesgo de suicido; en la actualidad se agrega otra modalidad que a través del ciberacoso o ciberbullying. Frente a los actores del acoso escolar, se identifican; el agresor, la víctima y los observadores, de acuerdo a algunas investigaciones hay una relación directa entre el agresor y las conductas como agresión intrafamiliar, laboral o social; así mismo frente a los observadores se han identificado consecuencias como la falta de acciones pro-sociales en situaciones de vulnerabilidad y el temor a convertirse en víctima. Los contextos donde se identifica el acoso escolar son los salones de clase, el patio de recreo, los pasillos y baños, lugares donde los chicos deberían sentirse seguros y con oportunidades de esparcimiento. (Davis & Davis, 2008) Al identificar que en algunos colegios de Pereira se vienen presentando casos de acoso escolar, se pretende realizar el programa de juegos cooperativos durante el transcurso de la jornada escolar con la población de noveno (donde se han presentado casos). La investigación, busca identificar la influencia del programa de Juegos cooperativos para la disminución del acoso escolar de adolescentes de grado noveno en un colegio público de Pereira para influir de forma positiva en esta problemática que cada vez va en aumento