La literatura infantil y juvenil catalana muestra determinadas peculiaridades por sus circunstancias sociales que la hacen menos sensible a determinados cambios como pueda ser la globalización o la introducción de la interculturalidad. En este artículo llegamos a la conclusión de que más que de interculturalidad, en nuestra literatura se debería hablar más de localismo ya que parece que, ante la globalización, los autores y autoras se decidieran más por la búsqueda de las esencias