El objeto del artículo es exponer la concepción que J. Locke tuvo de los términos generales así como las críticas que Berkeley le hizo a este respecto. Se defiende que la crítica de Berkeley es infundada y que la posición de Locke queda a salvo del ¿killing blow¿ (golpe de gracia) que el irlandés pretendía haberle asestado. Al mismo tiempo se concluye que la posición de Berkeley respecto de la abstracción ¿blanco de la crítica de éste a Locke- es, paradójicamente, muy cercana a la del filósofo inglés