El sector de las TIC, que abarca las tecnologías de información, comunicaciones electrónicas e industrias audiovisuales,
es en sí mismo un sector económico de gran importancia con un potencial considerable de crecimiento futuro y con repercusiones en la práctica totalidad de las demás actividades
económicas.
La utilización de las TIC ejerce un impacto directo sustancial sobre la productividad y la competitividad de la economía
europea