Universidade de Santiago de Compostela. Servizo de Publicacións e Intercambio Científico
Abstract
La imagen con que los turcos y el imperio otomano se presentan en las obras de Francisco
de Quevedo y Miguel de Cervantes ofrece unos contrastes llamativos y singulares,
al tiempo que sugiere un conflicto mental que probablemente compartieron dos autores
tan distintos: el de la aproximación a un mundo que, si, por un lado significaba una
amenaza, por otro se presentaba como algo misterioso e intrigante. En las breves observaciones
que siguen quisiera comentar cómo se materializa esa estampa turquesca en
El amante liberal de Cervantes y en La hora de todos, esa magnífica sátira que Quevedo
compuso casi al final de su vida1. Aunque antes de seguir nuestro camino, conviene subrayar
la diferencia implícita de los momentos históricos de los dos textos