La erudición mostrada por Saavedra Fajardo, a veces mal entendida por la crítica moderna, hay que considerarla en el contexto en que se produjo. Para ello se expone qué se entendía por erudición y cuáles eran sus fuentes en el siglo XVII y se analizan más de 1.800 citas usadas por Saavedra en su Idea de un príncipe político christiano, considerando las dos versiones (la publicada en 1640 y la de 1642 -única que ha sido reeditada- con variaciones notables sobre la primera y un importante aumento de citas). Su erudición procede mayoritariamente de lecturas de primera mano, y en casi un 80% se basa en Historia profana o pagana, antigua o moderna. Saavedra se muestra un intelectual con excelente formación oratoria y gran dominio técnico, guiado por un fin práctico de servicio público: enseñar habilidad política, prudencia y sagacidad extraída de sus conocimientos de la Historia pasada y contemporánea, de la que él estaba excepcionalmente informado gracias a su profesión de diplomático