[Resumen] Traza la evolución de la práctica del epigrama desde la Antología griega (versión Planudea) hacia la modalidad del epigrama neolatino practicado por los humanistas y su extensión al ejercicio en lengua española con fines didácticos, morales y de prácticas de la emblemática. El interés de humanistas españoles por la Antología Griega –que evidentemente exisitió, como prueban los scholia manuscritos conservados en nuestras bibliotecas– no pudo reflejarse en una producción impresa debido a las dificultades que sufría la imprenta en España a partir de la segunda mitad del siglo XVI y a la falta de mecenas que impulsaran los estudios no vinculados con asuntos religiosos. Pero el epigrama, que había demostrado la versatilidad en las clases de retórica o de traducción del griego o ejercicios de aemulatio y contaminatio, se practicó ampliamente en España, emulando las producciones recogidas en las selecciones impresas de la Antología Griega y la producción de poetas neolatinos que se indican con detalle en el trabajo