Universidade de Santiago de Compostela. Servizo de Publicacións e Intercambio Científico
Abstract
Una parte capital de nuestra cultura está basada en signos visuales de distinta naturaleza
que transmiten información diferente de la que comunica el lenguaje puramente verbal.
Esos signos se basan en códigos con poderosos efectos comunicativos, pero por ser su
significado transmitido de manera oral principalmente, raras veces son sometidos a estudio;
es un conocimiento que se da por sabido en su momento (por ello no es preciso
explicarlo) pero que va convirtiéndose con el paso del tiempo en un magma cultural
difícil de descifrar. Fruto de convenciones o sencillamente de asociaciones simbólicas
procedentes del inconsciente colectivo, las distintas sociedades han producido códigos
visuales para denotar o connotar nociones complejas y asociaciones conceptuales2.
Mi intención es señalar algunos de los Signos visuales de identidad en el Siglo de Oro
que convendría estudiar con más atención de la que hasta ahora les hemos prestado, para
que nos ayuden a comprender mejor la producción cultural de los siglos XVI y XVII,
principalmente la reflejada en la literatura o la pintura. En un momento en el que una
media del 70% de los individuos eran analfabetos, las formas, figuras y colores que se
percibían por medio de la vista tenían una importancia extraordinaria