Este artículo analiza la política europea desarrollada por el Gobierno
de José Luís Rodríguez Zapatero desde su elección en marzo de
2004 hasta mediados de 2007. A lo largo de estos tres años, muy marcados
por la crisis constitucional de la Unión Europea, el Gobierno
del PSOE ha buscado definir una agenda y unas alianzas propias y
diferenciadas del anterior Gobierno del PP. En primer lugar, la nueva
política europea se ha caracterizado por el mantenimiento del
pragmatismo, la normalización del disenso y la búsqueda de la recuperación
de las alianzas con Francia y Alemania. En segundo lugar,
el Gobierno ha tenido que adaptar el sí español al Tratado Constitucional
de la UE, aprobado por referéndum, al nuevo contexto
de una Unión ampliada en el que se ha negociado el todavía difuso
Tratado de Reforma de la UE. Y, finalmente, España también ha
influido en aquellos ámbitos en los cuales la Unión más ha avanzado
recientemente (política migratoria, energética y de defensa)