J. K. Rowling recibió, en 2003, el Premio de la Concordia concedido por la Fundación Príncipe de Asturias, no sólo por ser la autora de un fenómeno sociológico y humano sin precedentes en la cultura actual, sino también por los valores que hay en la saga de Harry Potter, como el discernimiento entre el bien y el mal, la defensa de la igualdad en la diversidad o la denuncia del racismo. En este estudio se analiza el contenido ideológico de esta saga, que es un referente en el proceso de globalización de la literatura infantil y juvenil