El Jardín del Paraíso es una constante en el mundo islámico. Fruto de su pervivencia bajo dominio cristiano es su representación a través de las yeserías mudéjares, especialmente en los espacios áulicos concebidos a modo de “qubba”, donde el árbol del Paraíso y un sinfín de hojas y frutos invaden los paramentos, luciendo brillantes colores –dorado, rojo, azul y negro-The Paradise Garden is a constant feature in the Islamic world. As a result of its survival under Christian domain is its representation through the Mudejar plaster-works, especially in the court spaces nourished as a "qubba", where the tree of Paradise and an endless number of leaves and fruits invade the paraments, showing bright colours -golden, red, blue and black-