En el contexto de una Geografía de Andalucía global, este capítulo se ocupa de los aspectos estructurales del campo andaluz. Partiendo de una mirada histórica, se considera el tamaño de las explotaciones y la estructura parcelaria de dichas explotaciones andaluzas. Interesa igualmente la organización de las tierras en cuanto a su titularidad pública o privada, así como la dimensión económica de las explotaciones, frecuentemente bien diferente a la dimensión territorial. Estos mismos aspectos estructurales son considerados en cada uno de los grandes conjuntos de cultivos y aprovechamientos, para finalizar con el análisis de los regímenes de tenencia de la tierra en Andalucía. A modo de conclusión se analizan los rasgos estructurales más significativos de cada una de las grandes unidades territoriales andaluzas: Sierra Morena, Depresión del Guadalquivir, las Cordilleras Béticas y la franja litoral andaluza