'Servicio de Publicaciones de la Universidad Autonoma de Madrid'
Abstract
Tradicionalmente la nacionalidad ha sido un elemento esencial en la configuración de la
identidad de las personas. Ahora bien, la evolución en la comprensión de la relación Estadociudadano,
la creciente internacionalización de las relaciones humanas y el incremento de las
situaciones de plurinacionalidad han supuesto una revisión de este vínculo de la nacionalidad.
Un enfoque más basado en el disfrute de derechos y la autonomía del individuo a la hora
de configurar su propia identidad han debilitado el papel de la nacionalidad. A pesar de ello,
la nacionalidad no ha desaparecido como elemento de identidad. En la esfera de la Unión
Europea torna reforzada pues el disfrute de derechos de ciudadanía de la Unión se vincula a
la posesión de la nacionalidad de un Estado miembro. Ello supone una cierta incidencia del
Derecho de la Unión sobre las reglas de nacionalidad, sin que, por el contrario, la ciudadanía
haya aportado elementos de identidad europea a los nacionalesNationality has been traditionally an essential element in order to establish a person’s
identity. However, several changes have shaken this traditional view which relates the State
and the individual: a new understanding of the relationship between the State and its subjects,
the increasing globalisation or the growing number of multiple nationals have shifted the
focus from the sovereign to the individual and his rights. As a consequence, nationality has
lost its stance as an identity marker. This being so, nationality has not lost its entire grip. On
the contrary, it shines with splendour at the European Union level thanks to the European
Union citizenship. Indeed, the latter is premised on the nationality of a Member State. But,
whereas nationality rules may be «unionised» under the scrutiny of the European Union, the
citizenship of the Union has not added a truly European identity to its citizen