FUHEM Fundación Benéfico-Social Hogar del Empleado
Abstract
Thabo Mbeki atraviesa un momento difícil como presidente de Suráfrica. Ha
recibido fuertes críticas por su gestión respecto a la epidemia del SIDA, su
ambigüedad frente a la minoría blanca surafricana y su postura ante la
explosión racial de Zimbabue. Su apuesta por la ortodoxia económica cada
vez es más cuestionada dado que no está produciendo los resultados
deseados. La pobreza persiste, la redistribución de la riqueza ha sido
escasa y tanto la crisis sanitaria como la criminalidad se han agravado
desde su llegada al poder en 1999. Sin embargo, su Gobierno es uno de
los más eficaces y menos corruptos de África. Destaca su trabajo como
representante del continente africano que, como pudo verse en la última
cumbre del G-8, está produciendo resultados significativos. Mbeki es un
líder imprevisible y enigmático, tan respetado como temido. Igual de dual se
presenta el futuro de Suráfrica, que se enfrenta a serias amenazas pero a
la vez es la gran esperanza del continente