Universidad de Alcalá. Instituto de Dirección y Organización de Empresas (IDOE)
Abstract
Pocos conceptos como el del "Estado de Bienestar" presentan dificultades para su definición, medición e interpretación. Sin embargo, constituye una de esas referencias frecuentemente usadas en el plano político-societario con una amplia ambigüedad pero con impacto social-político en la praxis. En la teoría la\ud
"economía de bienestar" tiene una antigua referencia significativa que acompaña el siglo XIX y se materializa en el siglo XX en las dimensiones que afectan a la Política Social y a los Sistemas de la Seguridad Social. La dimensión económico-empresarial es la que no está suficientemente reflejada en el concepto actual de "Estado de Bienestar", lo que si se refleja negativamente en las circunstancias de la crisis financiera y económica. Se trata en esta aportación brevemente de esta dimensión predecesora para entrar en la problemática económico-empresarial como clave de una conceptualización no del "bienestar", sino del desarrollo de la persona. Para ello se precisa de un Orden Económico que asegure la "inclusión" de la persona, que se oriente al desarrollo de la persona en el marco de una Economía eficiente. La empresa juega un papel decisivo para la realización de este desarrollo. La Política Social precisa de un Orden Económico que dé respuesta al desarrollo de la persona. Ésta no puede depender de los "Presupuestos Fiscales", sino del Ordenamiento Económico-Societario que haga posible la realidad del desarrollo de la persona impulsando sus competencias en el marco de los Principios de Subsidiaridad y de Solidaridad que genere la Estabilidad Societaria. La dimensión societaria de la economía es la clave que acompaña al desarrollo de la persona en el marco de una Economía Social de Mercado