Los terceros molares, también conocidos como muelas del juicio, son los últimos dientes
en erupcionar en la cavidad oral. Sin embargo, en muchos casos, estos dientes no logran
emerger completamente y quedan atrapados dentro del tejido óseo o las encías. A este
fenómeno se le llama retención de terceros molares (1).
La presencia de terceros molares retenidos ha sido asociada con diversas complicaciones,
entre las cuales se encuentran los trastornos de la articulación temporomandibular. Estos
trastornos abarcan un amplio espectro de condiciones que afectan la función y el
equilibrio de la articulación, como el dolor, la limitación en la apertura bucal, el chasquido
articular y la disfunción mandibular (2).
La articulación temporomandibular es una estructura compleja que conecta la mandíbula
con el cráneo y desempeña un papel fundamental en funciones vitales como la
masticación, el habla y la expresión facial (3).
La relación entre los terceros molares retenidos y los trastornos de la articulación
temporomandibular ha sido objeto de debate y estudio en la literatura científica. Existen
diferentes teorías que intentan explicar esta asociación. Una de ellas sugiere que la
presencia de terceros molares retenidos puede ejercer presión sobre las estructuras
adyacentes, incluyendo los tejidos articulares y musculares, lo que podría desencadenar
cambios patológicos en la articulación temporomandibular (4).
Además, la erupción tardía o incompleta de los terceros molares podría alterar la oclusión
dental y el equilibrio de las fuerzas masticatorias, lo que a su vez podría contribuir al
desarrollo de trastornos en la articulación temporomandibular (4).
Sin embargo, a pesar de las teorías existentes, aún no se ha establecido de manera
concluyente la relación causal entre los terceros molares retenidos y los trastornos de la
articulación temporomandibular. Se espera que este estudio proporcione una visión más
clara sobre el impacto de los terceros molares retenidos en los trastornos de la articulación
temporomandibular, lo cual permitirá tomar decisiones informadas en el manejo clínico
de estos pacientes (5).La presencia de terceros molares retenidos ha sido asociada con diversas complicaciones, entre
las cuales se encuentran los trastornos de la articulación temporomandibular. Estos trastornos
abarcan un amplio espectro de condiciones que afectan la función y el equilibrio de la
articulación, como el dolor, la limitación en la apertura bucal, la disfunción mandibular
Objetivo: Evaluar la relación entre la presencia de terceros molares retenidos y la aparición o
exacerbación de los trastornos de la ATM. Materiales y método: El procedimiento de
selección de artículos consistió en la recopilación de todos aquellos que estaban directamente
relacionados con el tema de estudio y que fueron publicados en los años requeridos, se
establecieron claramente los criterios de inclusión, con el fin de descartar aquellos que no
cumplieron con los requisitos preliminares. Resultados: Tras esta depuración, se procedió a
revisar 8 artículos para su evaluación en relación con los resultados obtenidos, lo que permitió
identificar la relación entre la presencia de terceros molares retenidos y la aparición o
exacerbación de los trastornos de la ATM Conclusión: Se determino que existe una relación
entre la presencia de terceros molares retenidos y la aparición o exacerbación de los trastornos
de la ATM, siendo problemas como el dolor orofacial, chasquidos o limitación del movimiento
del maxilar inferior los más comunes