Diversidad genética de mariposas y sus perspectivas como información clave para la definición de estrategias de conservación en los ecosistemas de alta montaña de Colombia
Colombia stands out as one of the most biologically diverse countries in the world. However, this natural wealth is threatened due to the continuous transformation of its ecosystems, driven largely by human activities. High-mountain ecosystems, known as “paramos”, are among the priority biomes for conservation in the country. These environments harbor high levels of endemism and beta diversity and play a critical role in the capture, regulation, and provision of water resources. Population parameters derived from genetic analysis have become a fundamental tool for characterizing the structure, variability, and connectivity of natural populations. Insects such as butterflies have been used as a reference for the state of an ecosystem since butterfly population parameters can be extrapolated to the rest of the local biota. This information is key for identifying priority conservation areas and designing effective management strategies. In this context, diurnal butterflies emerge as valuable bioindicators: their response to environmental changes and genetic diversity allows inferences about the health and resilience of paramo ecosystems. This article presents key perspectives on the relevance of genetic diversity as a useful input in defining conservation strategies in Colombian “paramos”. By applying genetic analysis to focal butterfly species, the aim is to strengthen decision-making, prioritize vulnerable populations, support supplementation programs, guide assisted migration efforts, and ultimately contribute to the formulation of long-term conservation policies.Colombia se destaca como uno de los países con mayor diversidad biológica del mundo; sin embargo, esta riqueza natural se encuentra amenazada debido a la transformación continua de sus ecosistemas, impulsada en gran medida por actividades antrópicas. Entre los biomas prioritarios para la conservación en el país se encuentran los ecosistemas de alta montaña, conocidos como páramos. Estos ambientes albergan altos niveles de endemismo y diversidad beta, además de cumplir un papel crítico en la captura, regulación y provisión del recurso hídrico. Los parámetros poblacionales derivados de análisis genéticos se han convertido en una herramienta fundamental para caracterizar la estructura, variabilidad y conectividad de las poblaciones naturales. Insectos como las mariposas se han utilizado como referencia del estado de un ecosistema, ya que sus parámetros poblacionales pueden extrapolarse al resto de la biota del lugar. Esta información resulta clave para identificar áreas prioritarias de conservación y diseñar estrategias efectivas de manejo. En este contexto, las mariposas diurnas emergen como valiosos bioindicadores: su respuesta frente a los cambios ambientales y su diversidad genética permiten realizar inferencias sobre la salud y resiliencia de los ecosistemas de páramo. Este artículo presenta perspectivas clave sobre la relevancia de la diversidad genética como insumo útil en la definición de estrategias de conservación en los páramos colombianos. A través del análisis genético de especies focales de mariposas, se busca fortalecer la toma de decisiones, priorizar poblaciones vulnerables, apoyar programas de suplementación, orientar esfuerzos de migración asistida y, en última instancia, contribuir a la formulación de políticas de conservación a largo plazo