Esta experiencia surgió al observar las dificultades que tenían los estudiantes para ubicarse espacial y temporalmente, particularmente con el uso de las horas, minutos y segundos; por esta razón, se les propuso varios retos que implicaban el juego, situaciones de la vida diaria y el trabajo cooperativo. El principal logro fue observar cómo los estudiantes participaron, se atrevieron a proponer, a extraer sus propias conclusiones y mantuvieron una actitud investigadora que demostraba sus ganas de explorar cada vez más; también me ayudó a reflexionar sobre el hecho de que los niños aprenden mejor si se divierten, por lo que es importante cambiar la rutina y aprovechar los recursos que se tienen