En la institución IERI Llano Gordo, Escuela Rural indígena Embera, del municipio de Dabeiba-Antioquia, algunos maestros detectaron escasez de recursos didácticos y poco interés en el aprendizaje matemático, de allí surge el deseo de mejorar las prácticas de enseñanza aprovechando los recursos de la región y el contexto, para transversalizar las matemáticas con actividades agrícolas como la siembra, la cosecha y la recolección. Se espera, de esta forma, mejorar la comprensión de las matemáticas, partiendo de actividades con el propio cuerpo al utilizar unidades de medida ancestrales y vincular esta área con el trabajo en la huerta escolar investigando el costo de los alimentos