Considerar la enseñanza de la multiplicación como un proceso fundamental en los primeros ciclos de la matemática escolar se puede constituir como una oportunidad de implementación de diversas propuestas de enseñanza que vayan más allá de la idea tradicional de memorización, recitación y uso de las tablas de multiplicar, permitiendo al estudiante la construcción de dicho concepto a través de situaciones problema que requieran poner en juego diversos tipos de pensamiento y a su vez que puedan ser relacionadas con objetos y contextos “tangibles” en los que cobre sentido. De acuerdo con esto, ponemos en consideración una experiencia de aula desarrollada con estudiantes de segundo grado de primaria en el colegio General Santander, en la que a partir de algunas situaciones problema y el uso de algunos recursos didácticos, se implementó una secuencia de enseñanza de la multiplicación usando como elementos fundamentales: el área y el perímetro de polígonos regulares