Quienes por diversos motivos, y en diversas formas, nos hemos dedicado al mundo académico de las matemáticas, tenemos un imperativo moral: desarrollar y fortalecer la cultura matemática a nivel mundial, nacional, regional y local. La matemática, como toda disciplina académica, es una actividad global, que no tiene ningún tipo de frontera geográfica, social o político-religiosa; sin embargo, es desarrollada por personas, cada una de las cuales trabaja en diferentes contextos particulares. En cada uno de estos contextos, es indispensable difundir y expandir el conocimiento que poseemos, el matemático, y actuar como lo que somos: miembros de la comunidad académica de los matemáticos