Introducción: El ictus es uno de los problemas sanitarios de mayor importancia a nivel mundial. Representa la segunda causa de muerte y la primera causa de discapacidad permanente en Europa. Cada vez adquiere mayor importancia el tratamiento mediante trombectomía mecánica; y así; nuestro objetivo será recoger la mortalidad a largo plazo en pacientes sometidos a este tratamiento en Aragón, sus causas de muerte y evaluar el seguimiento que reciben posteriormente.Material y Métodos: se recogieron, retrospectivamente, los datos de todos los pacientes que sufrieron un ictus isquémico y fueron tratados mediante trombectomía mecánica en Aragón desde enero del 2015 hasta diciembre del 2018 (ambos inclusive), siguiendo un modelo de casos consecutivos. Se han analizado un total de 240 pacientes; de quienes se han estudiado variables clínicas, técnicas y curso evolutivo. Con esto, se llevó a cabo un análisis descriptivo de la muestra en base a los objetivos planteados.Resultados: casi un 50% de los pacientes de la muestra habían fallecido a los 5 años de sufrir un ictus; con una mediana de tiempo de 199 días. El 63% de las muertes fueron por causa cardiovascular siendo la hipertensión, el factor de riesgo más importante. Se corrobora la relación del cáncer y los eventos protrombóticos. En cuanto al seguimiento de los supervivientes, un 61% fueron valorados por un neurólogo al alta y un 88% por su médico de atención primaria. El 14% de los pacientes sufrieron una recurrencia antes de 5 años, con una mediana de 1 año.Conclusiones: nuestros hallazgos demuestran la alta mortalidad que genera el ictus en nuestro medio a largo plazo. Se demuestra la asociación de esta enfermedad con el cáncer, siendo en estos pacientes el ictus o sus consecuencias quienes generan mayor mortalidad. La mejoría funcional que adquieren nuestros pacientes en las primeras 24h de ingreso, apoya el beneficio de los tratamientos actuales. Sin embargo, pese a la importancia del seguimiento y prevención secundaria del ictus, encontramos que todavía estamos lejos de alcanzar los estándares de calidad europeos para el seguimiento a largo plazo tras el ictus isquémico reperfundido.<br /