En el debate actual sobre globalización y procesos de construcción y reafirmación de identidades, el papel de la religión es constantemente puesto sobre la mesa. Así, las transformaciones en lo religioso no han dejado indiferentes a las ciencias sociales, que han vuelto a dedicar una atención preferente a su estudio, ya sea elaborando una revisión crítica del paradigma de la secularización, señalando el crecimiento del pluralismo religioso o elaborando análisis de realidades transnacionales muy determinadas por los procesos actuales de migración