Este artículo presenta, desde una perspectiva histórica que se remonta al
primer tercio de siglo, las contribuciones de la sociología al estudio de las relaciones,
socialmente significativas, de los seres humanos con el medio ambiente físico y biológico.
La aproximación realza el interés de continuar ofertando formación en este saber a los
sociólogos, tanto por el valor de las contribuciones pasadas como por su competencia para
el desarrollo del conocimiento futuro. Frente a las pretensiones de marginación el autor
destaca: (a) las distintas etapas en que la sociología aborda el medio ambiente, variando la
perspectiva según la problemática social del momento y las influencias teóricas renovadas
que incorporan los distintos investigadores; (b) la interdisciplinaridad creciente de este
campo, originariamente «ecología humana» pero también «sociología del medio ambiente»,
que valoriza a la sociología por haberlo instituido y constituye un patrimonio en su
comunicación con otras ciencias, y (c) la creciente relevancia social del medio ambiente
físico y biológico como factor de discernimiento en las decisiones políticas, que requiere
una oferta académica que capacite a los sociólogos para contribuir al diseño interdisciplinar
de los proyectos técnico-organizativos, de transformación de las condiciones de vida de
poblaciones humanas, en entornos físicos específicos