El presente texto hace referencia al trabajo que vengo desarrollando para la realización
de la Tesis Doctoral: “La Secundaria Vivida: experiencias masculinas de relación con el
saber y la escolaridad”. El foco de investigación lo constituyen las experiencias
escolares de chicos (varones) adolescentes que arrastran una trayectoria académica
controvertida (de fracaso o cercanas a éste) durante la etapa de la ESO. Desde la
literatura especializada se lleva tiempo afirmando que la difícil situación de los chicos
no se reduce a una cuestión de rendimiento académico, sino que está en juego la
influencia de los cambios en la masculinidad hegemónica en sus procesos de
crecimiento y desarrollo, incluida la escolaridad (Tomé y Rambla, 2001). Considerando
que en las formas culturales de cada época se inscriben las formas particulares de ser
una mujer y de ser un hombre (Nieves Blanco García, 2006), las experiencias de
relación con el saber y la cultura (curriculum), así como las propias relaciones
pedagógicas, resultan vivencias centrales en los procesos de construcción de la
feminidad y la masculinidad. Metodológicamente la investigación está siendo abordada
desde un enfoque biográfico (Antonio Bolívar Botía, 2002; Jean Clandinin y Michael
Connelly, 2000) que vehicula el acceso a la experiencia vivida por los estudiantes