La menstruación sigue siendo vivida aún hoy por muchas mujeres como trauma, ya que
todavía existen creencias populares en torno a la misma que pueden llegar a actuar
como modificadores de la conducta. Quizás porque los mitos han dotado a la mujer
menstruante con toda clase de poderes sobrenaturales, desde curativos hasta
destructivos. El hecho de que durante ese periodo se les privase de acceso a ciertas
actividades tuvo múltiples efectos, tanto estigmatizantes como terapéuticos,
condicionados por la vivencia negativa que obliga a las mujeres a esconder la existencia
del flujo menstruante porque se consideraba que era sucio, impuro o tóxico. En esta
investigación se ha planteado conocer las creencias populares de las mujeres
relacionadas con la menstruación y con el trabajo. El enfoque ha sido el conocimiento
de estas creencias y de sus prácticas desde el punto de vista de las propias mujeres. Al
ser, por esta razón, un estudio subjetivista la metodología elegida ha sido la cualitativa,
con el objetivo de descubrir cuáles son sus creencias, practicas, recursos fortalezas y
estrategias