Por ludopatía o juego compulsivo se entiende un fracaso crónico y progresivo en resistir los
impulsos a jugar. Es un trastorno en el control de los impulsos.
En cuanto al ámbito personal, la adicción al juego provoca a nivel psicológico sentimientos de
malestar, manifestados como sintomatología ansiosa o depresiva.
Si bien en el caso del hombre su conducta de juego responde, generalmente, a una búsqueda de
sensaciones, en el caso de la mujer, la soledad y la evasión de los problemas personales son las
principales causas que la llevan a caer en la adicción al juego, recurriendo a él como medio para
afrontar estados de ánimo tales como la depresión y la ansiedad, entre otros.
A diferencia del caso de los hombres que padecen adicción al juego, a los que se suele
considerar como enfermos, cuando se trata de la ludopatía en las mujeres la sociedad es más
incomprensiva, reprobando su conducta y tachándolas de viciosas más que de enfermas, por lo
cual quedan estigmatizadas socialmente. Esto hace que a ellas les cueste mucho más que a los
hombres asumir el problema y buscar ayuda terapéutica.
Es fundamental, por tanto, trabajar desde todos los ámbitos sociales, especialmente desde el
ámbito educativo, para que de una vez por todas se deje de calificar la conducta de las personas
en función de su género u otros estereotipos sociales estigmatizadores