La finalización de la escolaridad obligatoria es un momento de gran
trascendencia en el proceso de toma de decisiones vocacionales, pues los/as jóvenes
se ven en la necesidad de optar por caminos diferentes que irán reduciendo
progresivamente su abanico de posibilidades.
Por otra parte, la incidencia de los estereotipos de género en los procesos de
toma de decisiones tiene consecuencias importantes en el mercado laboral, pues
todavía persiste en el mismo una importante segregación tanto vertical como
horizontal. Orientar profesionalmente a las chicas jóvenes desde perspectivas que
superen estos estereotipos debería constituirse en un objetivo irrenunciable de los
programas orientadores.
En consecuencia, es necesario identificar cuál es el bagaje con el que las
chicas afrontan la finalización de la educación obligatoria y la construcción de su
proyecto vital y profesional. Este es el objetivo del trabajo que presentamos, en el que
hemos explorado las imágenes, expectativas y valores vitales de un conjunto de
chicas que finalizaban el cuarto curso de la ESO