Esta comunicación se centra en la obra de Agustín García Calvo y cuenta con dos partes
fundamentales, la primera centrada en el Amor (definido) y la segunda en lo femenino (lo
indefinido). El título es un guiño a varios de sus libros en los que el título comienza con un
“contra” expresando su intención de luchar contra las mentiras que mantienen esta sociedad
patriarcal. La elección del tema no es gratuita, llega a decir que la «única verdadera institución es
el Amor mismo»1, él se refiere al “Amor con mayúsculas”. Analiza este “síndrome” que produce
una modificación en la extensión lógica y en el tiempo. Cuando se toma conciencia de este
estado, cuando se le define, se entra en el terreno de la sumisión. Es el momento en el que el
Amor encuentra su nombre, mediante la declaración de Amor, y se separan los sexos. Esta
dualidad de los sexos es social, institucional, fruto de la ideación. Esta separación es una
relación de dominio con la que se funda la Historia. Llama la atención sobre la imposibilidad de
cambiar esta relación de dominio sin cambiar esta sociedad histórica y patriarcal. La creencia de
las mujeres en el Amor permite que sigan dominadas. Por el contrario, el “amor con minúsculas”
que no está definido permite descubrir que tú eres otro, que eres pueblo, propicia la rebelión. Mi
propósito es enfrentar lo definido y lo indefinido, descubriendo las mentiras que subyacen