La salud mental sigue siendo un tabú en la sociedad, a pesar de los avances que
se han hecho en la protección de los derechos y libertades de otros colectivos en riesgo
de exclusión social. Las personas que soportan alguna enfermedad mental viven en una
especie de nuevos armarios invisibles de los que les resulta muy difícil salir debido,
sobre todo, a la estigmatización que de ellos se hace. El sensacionalismo con el que los
medios de comunicación tratan los asuntos relacionados con la salud mental, no sólo no
contribuye a su normalización social, sino que frecuentemente, juega un papel en el que,
sin mostrar sensibilidad alguna, lo más importante es vender noticias. Para ello, por
encima de la rigurosidad, el morbo es el protagonista. Así, la responsabilidad social de
los medios en materia de salud mental aún hoy, es más que cuestionable.
En este trabajo la autora reflexiona sobre la perspectiva social de la enfermedad
mental hoy, sus repercusiones y su reflejo mediático y cultural.Mental health is still a social tabu, despite the fact other colectives in risk of
social exclusion have achieved many improvements in their rights and freedoms
protection. People who suffer mental illness live in a kind of new invisible social
isolation and, due to social stigmatization, it is very difficult to scape from it. Media
coverage to issues related with mental helth are full of sensationalism and do not
contribute to social normalization, and, furthermore, it is presented with no sensitivity at
all, just focused on selling news. Besides the lack of accuracy, morbidity becomes the
main character. Therefore, media social responsability towards mental health is still
today much more than questionable.
The author reflects in this work the social perception towards mental illness, its
repercusions, consecuences and cultural and media mirrors