La profesión bibliotecaria es una de esas consideradas de mujeres que junto con otras, han sido
asociadas al ámbito del cuidado. Estas profesiones consideradas auxiliares han tenido y tienen
todavía hoy un estatus social menor, una remuneración más baja, y suelen estar subordinadas a
cargos directivos o superiores que en muchos casos son ocupados por varones.
Aunque esto está empezando a cambiar, los mensajes que nos llegan desde la cultura popular
cotidiana siguen respaldando los roles y estereotipos de género. Nuestro pensamiento simbólico
se configura a través de distintos sistemas de representación que trasladamos a
comportamientos aprendidos y heredados que repetimos de manera inconsciente, y que hacen
que la estructura del orden patriarcal se mantenga. Las bibliotecarias son un grupo profesional
que se define en nuestro imaginario por su sexo y su género. Así pues, este trabajo tratará de
explicar por qué y cómo se ha construido el estereotipo de la bibliotecaria y su representación.
Para ello nos remontaremos a los orígenes de la profesión bibliotecaria en su sentido moderno y
a sus representaciones en el cine en tanto que productor y re-productor de imágenes,
significados e ideologías, que han contribuido a la construcción de esas subjetividades asociadas
al género, y en concreto, a la representación de la bibliotecaria.
Con todo ello, el objetivo último es, pues, despertar la inquietud y la reflexión sobre estos
asuntos en los profesionales de la información con la intención de que ejerzan su trabajo con
responsabilidad y en favor de la construcción de nuevos modelos sociales que persigan la
igualdad en todos los ámbitos