El estudio de los movimientos sociales ha ido dibujando un mapa conceptual complejo en el que las diversas perspectivas se integran de forma complementaria. La atención prestada a diversos movimientos, el énfasis en determinados factores e incluso las diferentes preguntas de partida a las que se pretende responder explican la pluralidad de las escuelas teóricas. Sin embargo, poco a poco la teoría ha evolucionado desde visiones un tanto simplistas hasta alcanzar un bagaje teórico complejo. Las perspectivas más recientes como la Teoría de Movilización de Recursos (TMR) y los Nuevos Movimientos Sociales (NMS) han aportado conceptos clave al estudio de los movimientos como las estructuras de organización, los repertorios de confrontación, las oportunidades políticas, los marcos culturales y las identidades colectivas. El acercamiento entre las TMR y los NMS a partir de los años ochenta y una revisión crítica de los planteamientos precedentes constituye un marco teórico para la comprensión de la protesta social y los movimientos sociales actuales